Dioxitec, la planta de producción de dióxido de uranio ubicada sobre Rodríguez Peña al 3200, enfrenta cuestionamientos sobre su operatividad en una zona residencial. Esta instalación, clave para el combustible de las centrales nucleares argentinas, funciona desde 1982 y ha recibido prórrogas desde 2012, a pesar de que su viabilidad fue cuestionada desde la sanción de la ordenanza 8.133 en 1985, que prohibió actividades industriales en áreas urbanas. El 99% de la planta es de capitales del Estado Nacional, mientras que el 1% corresponde a la provincia de Mendoza. En 2012 se había acordado su traslado a Formosa y la implementación de un plan de remediación, aunque hasta la fecha no se han concretado estos planes.
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